"Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo." Gálatas 6:2. Y apenas tres versículos después: "porque cada uno llevará su propia carga." Gálatas 6:5. Leído de prisa, parece que Pablo se contradice casi sin tomar aire. ¿Debo llevar tu carga, o cada cual debe llevar la suya? Muchos lectores han tropezado aquí y, en silencio, han decidido que una de las dos frases debe anular a la otra. El griego deshace la tensión, porque Pablo no repite la palabra. En el versículo 2 escribe *baros* (en plural, *ta bare*): peso, pesadez, algo que oprime hacia abajo. Es la palabra que usan los obreros de la viña cuando dicen que han soportado "la carga y el calor del día" (Mateo 20:12), y la que Pablo escoge para "un cada vez más excelente y eterno peso de gloria" (2 Corintios 4:17). Nombra algo demasiado pesado para una sola espalda. En el versículo 5, en cambio, aparece *phortion*, de *phero*, "llevar". En el griego común un *phortion* era una carga hecha a la medida de quien la lleva: el morral del viajero, el bulto del cargador, el flete de un barco. Es la porción que te toca: tu propia obra, tu propia rendición de cuentas ante Dios, de la que Pablo acaba de hablar en el versículo 4: "cada uno someta a prueba su propia obra". No hay contradicción. Cada creyente lleva su propio morral; pero cuando un peso aplastante cae sobre un hermano, todo el cuerpo se inclina para levantarlo juntos. Ahora escucha a Jesús: "porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mateo 11:30). La palabra para "carga" allí es *phortion*, la misma de Gálatas 6:5. Y en Mateo 23:4 describe a los maestros religiosos que "atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres". El griego dice *phortia barea*: morrales convertidos en pesos aplastantes. Eso hace la religión en manos de quienes no mueven un dedo para ayudar. Cristo hace lo contrario. No te deja sin carga; te da un *phortion* ajustado a tu medida y camina bajo el yugo a tu lado. Y el *baros* que nadie podía cargar — el peso del pecado y del juicio — Él lo llevó solo hasta la cruz. Por eso sobrellevar el peso de otro se llama cumplir "la ley de Cristo": es hacer unos por otros, en pequeña medida, lo que Él hizo por nosotros por completo. Esto libera el corazón por dos lados. Si eres de los que siempre lo cargan todo, escucha Gálatas 6:5: no se te pide llevar el morral de cada persona como si fueras su salvador; cada uno responde por lo suyo. Y si hoy eres tú quien está siendo aplastado, escucha Gálatas 6:2: ese peso no fue hecho para que lo llevaras a solas. Dejar que otro te ayude no es debilidad; es la manera en que el cuerpo de Cristo obedece Su ley. La calma de un alma asentada no viene de no cargar nada, sino de saber qué carga es tuya, qué peso debe compartirse, y Quién ya llevó aquel que te habría aplastado. Reflexiona: ¿Qué llevas hoy: tu propio morral ligero, o un peso aplastante que el orgullo o la vergüenza no te han dejado compartir? ¿Y qué peso ajeno te estará pidiendo Dios que te inclines a levantar esta semana?
Publicado el 11 de octubre de 2026
Última actualización: 11 de octubre de 2026
Las Dos Cargas de Gálatas 6
Gálatas 6:2 y 6:5 parecen contradecirse, pero Pablo usa dos palabras griegas distintas — baros, un peso aplastante que debemos compartir, y phortion, la carga propia que cada uno puede llevar — la misma palabra que usó Jesús al decir 'ligera mi carga'.
Preguntas frecuentes
¿Se contradicen Gálatas 6:2 y Gálatas 6:5?
No. Pablo usa dos palabras griegas distintas. En 6:2 "cargas" es baros, un peso aplastante, demasiado grande para una sola persona, que los creyentes deben compartir. En 6:5 "carga" es phortion, una carga a la medida, como un morral: la propia obra y rendición de cuentas de cada uno ante Dios, que nadie puede llevar por otro.
¿Qué relación hay entre Gálatas 6:5 y "ligera mi carga" en Mateo 11:30?
Ambos textos usan la misma palabra griega, phortion, una carga hecha para ser llevada. Jesús no quita toda responsabilidad a Sus discípulos; les da un morral ligero bajo Su yugo, mientras Él mismo cargó el peso aplastante del pecado que nadie más podía llevar.
¿Cómo aplicar las dos cargas de Gálatas 6 en la vida diaria?
Lleva con fidelidad tu propio phortion — tu obra, tus decisiones y tu responsabilidad — sin intentar cargar el de todos como si fueras su salvador. Pero cuando un baros aplastante cae sobre alguien, ayuda a levantarlo; y cuando cae sobre ti, deja que otros te ayuden. Ese llevarse mutuamente es lo que Pablo llama cumplir la ley de Cristo.